Una vida vale menos que una mata de habas
Me tiemblan las manos al empezar a escribir estas líneas. Y me resisto a aceptar que lo que estoy leyendo y viendo en el vídeo casero que me han enviado pueda ser verdad. Una mujer gitana, acompañada de sus hijos ―tienen cuatro― llora desconsolada, dando alaridos de dolor, junto a sus hijos