Las velocidad lógica de las cajas del supermercado
Imaginaos la escena. Estáis haciendo la compra en un supermercado, os disponéis a pagar por vuestras compras, pero al acercaros con el carrito a la caja registradora, descubrís que hay una cola kilométrica. Mientras esperáis, no dejáis de escudriñar obsesivamente los movimientos del cajero, que se limita a pasar los productos por el escáner a un ritmo regular, ausente, irritantemente lento (para nosotros).