Los últimos que recordaremos el mundo sin internet
Los chicos de mi año, 1979, siempre hemos sido cachorritos sin nombre. La Generación X nos quedaba lejos: sí, escuchamos a Nirvana hasta quemar las cintas, pero éramos demasiado jóvenes.
Los chicos de mi año, 1979, siempre hemos sido cachorritos sin nombre. La Generación X nos quedaba lejos: sí, escuchamos a Nirvana hasta quemar las cintas, pero éramos demasiado jóvenes.