Los expertos alertan del deterioro grave en pacientes con demencias
La suspensión en la atención provocó retrocesos en miles de enfermos. Si para muchas personas el 2020 ha sido un año desagradable que ha dejado en su ánimo pesadumbre y malestar, para los enfermos que precisan una atención prácticamente diaria para mantener un cierto equilibrio cognitivo, el paso de estos meses ha sido devastador. El cierre de los centros de día y la interrupción de las terapias que mantenían a estos pacientes agarrados a unas rutinas que les son imprescindibles ha tenido como consecuencia un retroceso de enormes dimensiones.