Dos formas opuestas de gestionar una crisis: los cribados de cáncer frente las pulseras antimaltrato, donde no dimite nadie
Nadie en el Ministerio de Igualdad ha asumido su responsabilidad por los brazaletes fallidos, pero sí cayó la consejera de Salud. Juanma Moreno avanzó el chequeo de 2.000 mujeres tras pedir perdón y Pedro Sánchez reduce el caos de las pulseras a un bulo. Con apenas quince días de diferencia, se han desatado dos intensas tormentas políticas que han generado inquietud entre las mujeres: los fallos recurrentes en las pulseras que sirven para controlar de manera telemática a los maltratadores en toda España y las grietas en el sistema de cribado