Cuando el monte lo cuidaba el pueblo y no los progres de moqueta
No pedimos volver al siglo XV ni vivir de las bellotas. Pedimos sentido común: limpiar donde hace falta, abrir cortafuegos útiles, permitir que quienes conocen el terreno trabajen en él. Y eso, aunque implique admitir que el ecologismo de salón ha fracasado.