La sidra que salvó a los vascos
Una cuestión que los vascos balleneros no sabían pero que seguro que les evitó muchas penurias fue su afición a la sidra. La dieta de los marineros era cualquier cosa menos variada y fresca, por lo que las enfermedades habituales de la marinería, como el escorbuto, también debían haberse cebado con ellos.