La cascarilla, una delicatessen de origen humilde
«Algunos coruñeses todavía no saben por qué nos llaman cascarilleiros. El periodista Vituco Leirachá, que era una enciclopedia andante, paraba mucho aquí y siempre contaba el origen de este apodo que nos pusieron los de Ferrol y de Santiago». Javier Mosquera dice que Leirachá era capaz de hacer viajar a su interlocutor a principios del siglo pasado, cuando grandes buques mercantes descargaban cacao para surtir a las fábricas y tiendas de chocolate que había por toda la ciudad.