Ya sabemos cómo se las apaña el estrés para sabotear el crecimiento del pelo
El pelo y el estrés no se llevan bien. Eso, al menos, era lo que durante años ha ido diciendo un saber popular trufado de anécdotas sobre el asunto.
El pelo y el estrés no se llevan bien. Eso, al menos, era lo que durante años ha ido diciendo un saber popular trufado de anécdotas sobre el asunto.