Irracional satisfacción del PP
La satisfacción del PP con su movilización del domingo en Madrid y la instrucción contra el fiscal general no oculta sus peligrosas carencias. Faltó el domingo la representación de las abrumadoras mayorías sociales de amplios territorios del Estado (más allá incluso de las evidentes de Euskal Herria y Catalunya). Faltó proyecto de desarrollo, estabilidad y bienestar y, lo que es peor, de convivencia. Se ajustó a la demanda de la ultraderecha de hacer ingobernable la legislatura.