¿Robas en una peluquería? Condenado a aprender a cortar el pelo
Esta es la historia de un chaval que sustrajo 600 euros y un secador de pelo -unos 160 euros valía- de una peluquería de Granada. El cuento podría seguir con su condena a un centro de menores, multas... Pero en su camino se cruzó un juez único, Emilio Calatayud, y el cuento tiene otro final: el adolescente ha sido condenado a aprobar un curso de estilismo de nueve meses de duración y, para ver si ha aprendido en ese tiempo, tendrá que pasar un examen que consiste, precisamente, en cortarle el pelo al propio juez.