El desencanto de los indignados: por qué Podemos ya "no nos representa"
En la Puerta del Sol de Madrid hay un hombre sentado en el suelo vestido de Pikachu de cintura para abajo fumándose un pitillo junto a una enorme cabeza pokémon de gomaespuma. Y Mario y Luigi discutiendo en plan pablistas y errejoners. A su lado, un Homer Simpson con la camiseta de Messi y un Bart vestido de Cristiano. Es lo más parecido a un círculo o una asamblea que queda por aquí casi seis años después del 15M. Carmena prometió una placa que decía Dormíamos, despertamos pero ni rastro.