Una víctima atrapada 20 años en el vacío institucional: "Lo que vino después fue peor que la violación"
Primero, la comisaría. Después, la unidad policial de familia. Más tarde, el Hospital de La Paz. En cada uno de estos puntos tuvo que repetir su declaración. Tres veces, con detalle y un nivel de explicitud que ninguna niña y ninguna víctima debería soportar. "Lo recuerdo como algo horrible", narra Laura. "Y me cuesta decir esto, porque en teoría estábamos denunciando, ¿no? Pero fue muy agobiante. Me preguntaban cosas como: '¿Te ha quitado la pata izquierda o la derecha del pantalón?'. Y yo no tenía ni idea. Todo era muy difuso. Además, no...