Afilando el lápiz - todos los caminos llevan al guano
La vida sigue, es inevitable. Desde la última homilía, el tito Mac ha estado entretenido con sus quehaceres consuetudinarios y ahora que dispone de algo más de ancho de banda para procesar eventos no relacionados con el currelo, especialmente lo relativo a estos tiempos, bastante interesantes. Y la verdad es que está cual Vasudeva a la orilla del río, viendo que la historia está (una vez más) repitiendose, con sutiles diferencias. Durante el confinamiento, el tito Mac asistió perplejo a la revolución de las pilucas y los borjamaris, del derecho de los cayetanos a ir al amarre a ver cómo está…