"Mi madre sigue viva": el grito de auxilio del hijo de Natalia Nagovitsyna, la alpinista atrapada a 7.000 metros que no ser rescata
Al parecer, el 12 de agosto, Nagovitsyna estaba comenzando el descenso de la montaña cuando se resbaló y se fracturó una pierna. Uno de sus últimos contactos con otras personas fue solo unos días después de su accidente. Varios compañeros montaron un campamento un poco más abajo, con sacos y víveres. Al día siguiente, le llevaron provisiones: un saco de dormir, comida, agua y un hornillo de gas para aumentar sus opciones de supervivencia de cara a una posible mejora meteorológica. En su segunda subida para llevarle ayuda, el italiano Luca Sinig