La serie tiene otros errores como la aparición de termómetros de mercurio, que ya no se usan, quimioterapias que podrían curar diferentes tumores o el hecho que los resultados de los análisis más complejos se obtienen en solo unas horas. "Queríamos escribir un artículo que fuera interesante para los médicos, pero también para los lectores sin muchos conocimientos médicos", explica el profesor Cerimagic, coautor del estudio junto a Goran Ivkic y Ervina Bilic.
Charlie Brooker reconoce que no ha visto la serie por pura envidia: "La gente me sigue diciendo que vea Severance, y no me he permitido hacerlo porque también me dicen: 'Oh, te va a encantar. Es un poco como Black Mirror, pero mucho mejor'."
La premisa no es novedosa: un hongo milagroso con potencial para curar cualquier dolencia, y detrás, corporaciones decididas a aplastar esa amenaza natural. Podría ser una teoría conspirativa sacada de cualquier rincón oscuro de internet, pero en manos de Hely y Bennett se convierte en una historia sólida, con un equilibrio sutil entre humor absurdo y un drama sorprendentemente serio. Aquí no existen giros innecesarios ni escenas dramáticas exageradas. Las alucinaciones que experimentan sus personajes tras consumir el hongo funcionan ...