«Estamos siendo los cooperadores necesarios de nuestra propia manipulación»
Me temo que, por desgracia, el programa del movimiento ilustrado conserva toda su vigencia, porque los problemas combatidos por sus integrantes continúan afectando severamente a múltiples facetas de nuestra vida cotidiana. La superstición y el fanatismo siguen complicándonos mucho las cosas, aunque por supuesto hayan cobrado rostros distintos y sus foros también sean diferentes. El dogmatismo viene a expandirse ahora por otros cauces. Los púlpitos religiosos han pasado el testigo y las homilías llegan a sus destinatarios a través de sus disp...