#3 lo primero que se me pasa por la cabeza, lo que he hecho hace un rato, lo que estoy viendo en ese momento (suelo escribir en el parque al lado de casa), lo que comí ayer, o directamente me critico por la mala letra que tengo y los fallos que veo que cometo, canciones que copio mientras las canturreo, textos literarios que he encontrado, cosas irrelevantes pero con la intención de practicar la cursiva, y siempre con pluma (tengo unas cuantas con diferentes tintas y plumines y las voy cambiando según el día.
Me cabreo porque sé que debo mantener la uniformidad en la inclinación de la cursiva y el espaciado y no siempre lo consigo, me acelero y se me va al garete, en esto no hay que tener ninguna prisa para poder hacerlo bien, pero yo sigo.
Por ejemplo, he hecho una foto a una de las páginas del cuaderno que suelo usar, son todo tonterías pero cambiando la pluma y la tinta.
#4 Es bastante chula... Un secreto fíjate en la línea sobre la que escribes para no pasarte, ni quedarte corto, sin perder de vista la línea superior para que las letras sean lo más regulares y parecidas posible. Y tómate tiempo, es un poco como tocar un instrumento, empieza despacio y después ya le darás velocidad.
#7 en realidad no suelo hacerlo en la misma jornada, para no dispersarme, además las herramientas son muy diferentes, plumas planas con anchos importantes y tintas especiales, o rotuladores caligráficos para la decorativa, y plumas estilográficas con sus tintas al agua para la cursiva.
Me cabreo porque sé que debo mantener la uniformidad en la inclinación de la cursiva y el espaciado y no siempre lo consigo, me acelero y se me va al garete, en esto no hay que tener ninguna prisa para poder hacerlo bien, pero yo sigo.
Por ejemplo, he hecho una foto a una de las páginas del cuaderno que suelo usar, son todo tonterías pero cambiando la pluma y la tinta.
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Lo de saltar de una variante a otra debe ser un ejercicio de concentración fenomenal.