El lado oscuro del olimpismo
Todo empezó en un árido valle del Peloponeso. La idea fundacional consistía en confrontar las habilidades de los contendientes sin que corriera la sangre. Los ganadores se proclamaban a partir de medidas objetivas. Quién corría más, quién saltaba o lanzaba más lejos la jabalina o el disco. Se incluían carreras hípicas, pentatlón, lucha libre y otras modalidades reguladas de combate cuerpo a cuerpo. Los Juegos eran democráticos, es decir, abiertos a la participación de todos los ciudadanos libres. ¿Dónde estaba el lado oscuro?.