Columna | La que has ‘liao’, pollito
Lo grave es que Iglesias está destrozando no ya un partido, sino los sueños de toda una generación que sabía distinguir a la perfección los cielos de los frescos de una sala ministerial.
Lo grave es que Iglesias está destrozando no ya un partido, sino los sueños de toda una generación que sabía distinguir a la perfección los cielos de los frescos de una sala ministerial.