En un mundo ideal la política si no es ética es pura especulación y corrupción. En el real, la política es un comercio y los que van a ella entran sin perjuicios y sin valores. La gente coherente y digna rara vez se dejan caer en ella. Podemos jugar a dibujar rayuelas en el suelo …
Ha sido esta semana en el programa de Cuatro, una participante de First Dates desvela cómo practica sexo en la sede de Podemos. Se llama Sara y en su cita con Canitt han hablado, entre otras cosas, de los lugares donde han practicado sexo.
Una mujer pega un puñetazo a un hombre. Él responde con un tortazo. Ella le da una patada. Sucede a la puerta de una discoteca y la causa de la agresión inicial es una discusión sobre el momento en que han de volver a la casa común, ya que son pareja. No hay lesiones y no se denuncian entre sí. Los hechos los observa un agente de la Policía Nacional, que es quien denuncia. En términos llanos, la inmensa mayoría de las personas consideraría que la conducta de ambos es reprobable, pero que lo es en mayor medida la de la mujer.
Un estudio sobre la destreza geopolítica realizado por el grupo de expertos neocon, la Henry Jackson Society (HJS), sugirió que Gran Bretaña aún encabeza la lista, justo después de los Estados Unidos, de las naciones más poderosas del mundo. Sin embargo, esto puede cambiar a medida que China llega pisándole los talones a Londres, según el informe. Titulado "Auditoría de la capacidad geopolítica",
“Para el líder del PP los “constitucionalistas” son ellos, Ciudadanos y aquellos que abogan por marginar y/o perseguir a negros, moros, maricones, bolleras, rojos, catalanes, vascos, autonomistas y a esa subespecie humana llamada “mujeres”. Esos son los buenos, según Casado, mientras que el resto de partidos democráticos son… ETA”
Érase un país donde la Derecha estaba representada por el partido Uno. El partido Uno, asolado por la corrupción, que llegó a tener más de 100 imputados en una comunidad autónoma como la C. Valenciana, que propinó enormes hachazos al Estado de Bienestar español, que fue débil con los fuertes y fuerte con los débiles, acabó siendo desalojado del poder en casi toda España. Fue entonces, cuando alguna de las cabezas pensantes de la élite económica ideó la solución ante lo que parecía un prolongado periodo de ostracismo de su creación.
De antiguo, pero con clarividente expresión desde Maquiavelo con El Príncipe, nadie, que no sea memo, sabe que la política es el medio para hacerse con el poder, cimentarlo, afianzarse en él y, por último, ampliarlo. Es decir, la política es un medio y el poder, el fin. A los ciudadanos nos obliga y compromete, en consecuencia, a analizar cómo y con qué promesas lo han conseguido y exigirles su honesto cumplimiento y si no, con la crítica y el voto, expulsarles.