no podía faltar el artículo pedante de Jot Down que degrada las masculinidades frikis, es decir todas, en pro del fantasma de la "alta cultura" y del estoicismo eremítico aspectado a la "cosa productiva", y si acaso a disolverse en la familia, al que debería aspirar el hombre "como Dios manda", algo muy típico de los monoteísmos, confucionismos y budismos. Pero sólo para el hombre, para las señoras todas esas vacuidades parece que se les permiten. Porque claro la espada del Cid colgada sobre la chimenea, eso si es alta cultura. Y además vale para hacer tajos a invasores del hogar, tanto como para atravesar un pollo y asarlo en las brasas