Sánchez en La Moncloa y el sanchismo en la cárcel
El "puto amo" tiene un gravísimo problema de credibilidad frente a un Gobierno que funciona como un coche sin gasolina y ya no puede decir eso de que "somos más" Las plegarias no fueron escuchadas pero las intenciones eran malvadas: "Carrillo en Madrid, Suárez en la Moncloa: solo nos queda rezar". Así tituló en portada cierto periódico de vida corta a principios de 1977. Metáfora perfecta de efecto retroactivo sobre la derrota del "búnker" ante la patriótica apuesta reconciliadora de los comunistas de Carrillo y la parte franquista encabezada
