Que el Gobierno va a retrasar todo lo posible la salida de Cándido Conde-Pumpido del Tribunal Constitucional prevista para diciembre, se intuye. El motivo principal: que la Corte de Garantías, desde que está él a los mandos y cuenta con una mayoría progresista de magistrados, se ha convertido en un de tribunal de casación en el que, de forma sistemática, aplica su doctrina 7-4 para corregir resoluciones del Supremo en favor de Moncloa. El precedente de lo que ocurrirá con Álvaro García Ortiz es la sentencia de los ERE, anulada en el TC. Fue el