Una científica que denunció acoso machista ante el CSIC se queda sin trabajo como represalia
Ella estaba obligada a utilizar el comedor de los oficiales y no el que usa la marinería. Era habitual que durante las comidas el patrón se metiera con su físico, con expresiones como esta: "Ya sé que dices que ganar peso durante la marea no te importa pero... Estás engordando. Sí, sí; ¡tienes papada!". A continuación, el patrón soltaba una gran carcajada, que imitaban los oficiales, mientras la joven permanecía en silencio y cabizbaja.