Ayuso tuvo a su disposición a 1.826 médicos y enfermeras y destinó 1.421 al hospital del Ifema, 351 a los hoteles medicalizados y 54 a las residencias donde estaban muriendo cientos de personas cada día. El firmante de los 'protocolos de la vergüenza' asegura en una entrevista en Andorra que "muy probablemente" hubo negligencias en la gestión de la pandemia.
El contexto Cinco años después y tras dos intentos fallidos, este martes iban a declarar por primera vez como imputados por el caso residencias, Carlos Mur, el encargado de firmarlos; Javier Martínez Peromingo, el presunto creador y el responsable de las ambulancias durante la pandemia, Pablo Busca. El juzgado no ha sido capaz de localizar a Mur y Busca.
Ha vuelto a criticar a las organizaciones que representan a los familiares de los 7.291 mayores que murieron en alguna residencia durante la pandemia sin ser trasladados al hospital. Ayuso las ha definido como “plataforma de frustrados de la izquierda” y les recuerda que “llevan 143 procesos judiciales perdidos” y que en toda España murieron 120.000 personas durante aquellos meses.
El firmante de los protocolos alertó al inicio de la crisis de que había que “sacar” de estos centros a más casos de los previstos: “No deseo que ninguna autoridad tenga en su conciencia un número importante de fallecimientos evitables”
El tribunal entiende que las críticas de la líder de Podemos a la presidenta madrileña por las más de 7.000 muertes en residencias de ancianos durante la pandemia forman parte de la "crítica política" y están protegidas por la libertad de expresión
¿A la quinta irá la vencida? Mur ha sido citado hasta en cinco ocasiones para declarar como investigado, pero ninguna de ellas llegó a materializarse hasta ahora. Si finalmente comparece, será la primera vez que exponga su versión en una causa judicial en la que figura como uno de los principales imputados.
Siete familiares responden a Ayuso en una conversación con 'Público': "Estamos frustrados por tener una presidenta que se niega a investigar lo que fue un auténtico genocidio".
"Acabo de despedir a mi madre en una UCI y lo único que me trae cierta paz es saber que ha sido sin dolor físico. Me volvería completamente loco si me enterara de que lo hubiera hecho sufriendo y con dolor porque la despreciable de Ayuso hubiera considerado que era demasiado pobre para derivarla a un hospital"
Maite Rodríguez acudió el pasado jueves al juzgado de Getafe, donde están investigados tres ex altos cargos de Ayuso. Miguel Ángel Rodríguez intentó desacreditarla insinuando que ni siquiera había tenido un familiar en una residencia.