Hernani, el interruptor que devolvió la luz a la península | El Diario Vasco
En la subestación eléctrica de Hernani hay un sonido constante que lo envuelve todo. Un zumbido grave, profundo, que no cesa nunca -o casi nunca- mientras la electricidad fluye a 400.000 voltios por las entrañas de la infraestructura. Es el sonido de la energía que abastece a miles de hogares, centros de salud e industrias en tránsito. El 28 de abril, a las 12.32 y 57 segundos, ese sonido, que ahora se escucha con tanta facilidad bajo las líneas de alta tensión del complejo hernaniarra, se detuvo en seco. Por primera vez en décadas, el sistema