Sánchez necesita un buen resultado de Vox en Andalucía y Castilla y León para presentar a Feijóo como rehén de los ultras
El PSOE basa su estrategia en cuestionar la eficacia en la gestión del PP, lo que puede favorecer el trasvase de voto a la ultraderecha y debilitar a Feijóo. El curso político que ya ha arrancado incluirá al menos dos elecciones: Castilla y León en febrero o marzo, y Andalucía en mayo o junio. En las dos el PP parte como el partido más votado y desde el gobierno, en una en minoría (Castilla y León) y en Andalucía con mayoría absoluta. Pedro Sánchez sigue utilizando esa posibilidad como argumento eficaz: el del miedo a la ultraderecha que puede