El aforamiento de Gallardo ¿un fraude de ley?
El aforamiento de Miguel Ángel Gallardo producido de forma precipitada mientras la jueza de Badajoz dictaba auto de apertura de juicio oral contra él y contra David Sánchez Castejón, no responde a la finalidad protectora de la institución. La identificación de las conductas morales con las no delictivas es signo de degradación social. La normalización de un discurso en el que se considera válido y bueno todo lo que no es delito y que impone el Código Penal como único conjunto de conductas inaceptables, refleja una preocupante falta de valores.