Un cónclave sumido en el desconcierto y abierto a la sorpresa: ningún bando tiene un candidato claro | Internacional | EL PAÍS
El elevado número de electores y de países ha roto las dinámicas tradicionales y los cardenales ultiman las negociaciones en un clima de desorientación. Hay algo anómalo en este cónclave que comenzará el miércoles, respecto a los últimos, a la hora de intentar descifrarlo. Las categorías tradicionales que delinean dos bandos, conservadores y progresistas, no parecen estar funcionando para reunir apoyos en torno a un candidato.