Adolescencia: Cinematografía Espectacular, con un Mensaje a Medias
Aunque Adolescencia busca "salvar vidas", su retrato limitado podría avivar el odio hacia una comunidad de jóvenes vulnerables: los incels.
Esa es una de las limitaciones más penosas de Adolescencia: hace un retrato unidemensional de los incels como agresores, sin enfatizar el grave acoso que experimentan en la vida real, ni como este abuso deviene en suicidio a causa del aislamiento y la fragil salud mental de algunos de ellos.
Incluso, en la serie parecieran sugerir que el comportamiento de Jamie no obedece al abuso que padecía, sino a los problemas de ira que heredó de su padre. A lo largo de la serie, Jamie es presentado como un muchacho confundido, incapaz de leer la realidad apropiadamente y con tendencia a experimentar arranques de agresión. Por otro lado, en el capítulo final, observamos a su padre lidiar con los mismos conflictos. De alguna manera, se nos da a entender que la ira masculina es el verdadero problema: puede destruir vidas.
No obstante, en realidad, el verdadero problema es el acoso: en el 2017 en Mexico, el senado informó que alrededor del 60% de todos los suicidios en menores guardan relación con el acoso. Por otro lado, los perfiles de los tiradores escolares en los Estados Unidos, también revelan un problema grave de abuso: muchos de ellos actúan impulsados por un siniestro deseo de venganza a causa del maltrato recibido.