El genocidio que Occidente vio claro en Myanmar con los rohingyas y que ahora le cuesta reconocer en Gaza
Francia, Alemania, Reino Unido, Países Bajos, Dinamarca y Canadá relataron los indicios de ese crimen internacional en la causa por la persecución de la minoría musulmana de la antigua Birmania. Sus gobiernos creyeron que los ataques a niños o los desplazamientos forzosos, como los que inflige ahora Israel en la Franja, pueden ser pruebas de dicho delito.