Sánchez urde otra encerrona al Ibex en Davos tras ignorarle en Madrid
Sólo los directivos nombrados a dedo arropan ya al presidente en público. Moncloa los sentará a la fuerza esta semana en Suiza. La soledad de Pedro Sánchez es galopante y no se limita sólo al Parlamento. Los grandes empresarios se cortan cada vez menos a la hora de plantar al presidente. Y el tiempo viene demostrando que sólo acuden a su llamada bajo máxima presión. En la intervención de Sánchez sólo se dejaron ver los jefes designados a dedo por Moncloa. En primera fila, siguieron y aplaudieron al líder socialista los presidentes