La crisis económica global profundiza la influencia geopolítica de China y Rusia en América Latina
Con diferentes estrategias diplomáticas, Vladimir Putin y Xi Jinping avanzan en una agenda común que tiene como objetivo consolidar los niveles de dependencia comercial y financiera de América Latina con Rusia y China. Por ejemplo, Putin se apalanca en su producción de fertilizantes que vende a Brasil, mientras Xi facilita la construcción de infraestructura a Perú. Y en ambos casos, la pretensión es idéntica: sumar aliados regionales para consolidar un proyecto global que ubica a Estados Unidos como principal enemigo ideológico.