La ciencia ha trazado la curva de la felicidad humana. Y revela que hay una edad en la que tocamos fondo sin importar el país
Un análisis masivo de datos en Estados Unidos y Europa confirma un patrón universal: el bienestar sigue una curva en forma de U y se desploma en una edad muy concreta. Da igual la cultura, el idioma o la economía. La ciencia dice que casi todos atravesamos el mismo bache vital antes de volver a remontar, y que es más profundo de lo que imaginamos. La felicidad parece caótica, caprichosa y difícil de encerrar en una gráfica. Pero la ciencia insiste: no lo es tanto. Un nuevo estudio demuestra que existe una edad en la que el bienestar humano toca