Las casetas de la Feria de Sevilla no tienen quien las monte
La polémica el pasado año, cuando se recuperó la Feria tras dos años en blanco por la pandemia, estuvo servida. El choque de los caseteros, dedicados a la restauración y la hostelería, con la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, a la que culpaban de poner esta fiesta en peligro por la reforma laboral, afloró el incumplimiento de la ley en cuanto a condiciones económicas y de horario y la precariedad de la mano de obra en esa semana grande para la ciudad de Sevilla. Hubo un amago de huelga que no llegó a nada.