Una segunda oportunidad para la vida en Europa
Europa sería un posible mundo habitable no solo en su interior, sino también en superficie, cuando la radiación solar aumente lo suficiente. Al igual que les ocurre a todas las demás estrellas, la vida de nuestro sol tiene una “fecha de caducidad”, entendiéndose este último término en sentido figurado. En aproximadamente cinco mil millones de años, se agotará el hidrógeno que hay en su núcleo, comenzará a inflamarse hasta transformarse en una gigante roja y posteriormente expulsará sus capas más externas para acabar sus últimos días.