Mi amigo el fiscalista
Javier Gómez Fidalgo, el fiscalista superplus de González Amador, se compra un ático de más de un millón de euros únicamente por hacerle un favor al bueno de Alberto. A continuación, se lo deja alquila o recompra -no está claro- en cómodos plazos de 5000 euros mensuales; sin prisas y sin que quede claro qué parte responde a alquiler y qué parte sería la recompra y cómo se procesa fiscalmente el singular negocio.