Según la psicóloga, los niños desde los 0 hasta los 2 años son pura emoción: ríen, lloran y reaccionan, pero aún no logran identificar lo que sienten. A partir de los 3 años empiezan a reconocer estados básicos como la tristeza o la alegría y, alrededor de los 5 años, ya diferencian emociones más complejas como la sorpresa o el miedo. Hacia los 7 años alcanzan una comprensión más profunda de sus emociones y de las de los demás, aprendiendo poco a poco a regularlas.
Investigación global con más de 100,000 jóvenes vincula el uso temprano de smartphones con problemas de salud mental en la edad adulta temprana. Los síntomas incluyen agresividad, desapego de la realidad y pensamientos suicidas. El estudio mundial descubrió que recibir un teléfono inteligente antes de los 13 años está relacionado con una peor salud mental y un menor bienestar general en la edad adulta temprana.
Entonces, es mejor no darles un teléfono inteligente hasta que sean adolescentes de pleno derecho, según un nuevo estudio importante. Los niños que recibieron un teléfono inteligente cuando tenían menos de 13 años tienden a tener una peor salud mental y bienestar, informan los investigadores en el Journal of Human Development and Capabilities.
Los niños que se enfrentan a problemas de salud crónicos como el asma también tienen dificultades con la carga emocional del estrés, el miedo y la tristeza, según un estudio reciente. Casi el 94 por ciento de los comentarios publicados en línea por niños con enfermedades crónicas y sus cuidadores expresaron sentimientos negativos como disgusto, tristeza y miedo, según los resultados publicados recientemente en la revista Journal of Affective Disorders.
Lavar los platos, tender la cama o alimentar a una mascota pueden parecer tareas simples, pero según diversas investigaciones de la Universidad de Harvard, tienen un impacto profundo en el desarrollo infantil. A través de programas como Making Caring Common y estudios a largo plazo, la institución ha concluido que involucrar a los niños en labores del hogar fomenta la responsabilidad, la empatía y la colaboración desde edades tempranas.
Del «si recoges todos los juguetes pronto, te doy helado de postre» al «si sacas buenas notas, te compro la moto», sólo distan unos cuantos años —los que separan la niñez de la adolescencia tardía—. Y aunque las consecuencias de uno y otro acto parecen no ser equiparables, hay un elemento que permanece: la disposición de los padres a premiar a sus hijos por sus tareas escolares o domésticas.
Ser padre o madre es como entrar en un videojuego en modo experto... y sin tutorial. Así lo describe el neuropsicólogo Oom Blanco (@oom_blanco), quien sostiene que no se trata de ser padres perfectos, sino de ser conscientes, afectivos y consistentes. "Desde el primer día te llenan de consejos contradictorios: 'déjalo llorar', 'no lo cargues mucho', 'los niños son como esponjas'. Y sí, lo son. Pero la clave está en cómo los acompañamos en ese aprendizaje.
A problemas desesperados, medidas desesperadas. Y costosas. En mitad de un durísimo invierno demográfico que ha hundido su tasa de fertilidad hasta dejarla...
En el plató de ¿Quién educa a quién? han debatido sobre malos tratos a menores y han indicados cuáles son los signos que indican que tienen un trauma. Este lunes en ¿Quién educa a quién?, Mamen Asencio y los invitados en plató hablaron sobre este tipo de traumas. Abordaron situaciones que marcan la infancia y que pueden crear grandes problemas, como a Luda Merino, una joven adoptada rusa que dejó el orfanato de Novosibirsk -en Siberia- para viajar a Madrid, con su nueva familia. Con tan solo tres años, llegó a su nuevo hogar con trastorno de apego y según confiesa, aún le quedan secuelas. "Me diagnosticaron trastorno de apego, el primer trauma inicial que tenemos los adoptados: es el abandono de nuestra madre biológica y la disociación, un mecanismo del cerebro que hace que desconectes de tu cuerpo emocionalmente y que también puede llegar, como en mi caso, a lo físico”, confesó.
Instagram, TikTok, Twitter, Facebook y YouTube son las redes sociales más usadas por nuestros hijos, pero ¿qué criterios siguen para mostrarles ciertas publicaciones y otras no? Te los contamos para que se lo hagas saber también a ellos.
Algunos padres pueden percibir desmotivación, aburrimiento, falta de interés y de ilusión en sus chicos, algo que les causa un sentimiento de frustración y preocupación. Nueve consejos para motivarles