¿Qué fue de Ford Fairlane, el detective rockanrolero?
la sensación es que soltaba lo primero que le venía a la cabeza, acuñando por el camino frases y dichos que terminaron siendo míticos, como "increíble-ble", "salta membrillo", "tengo un banco de jurelillos nadando en mis pantalones", "tanto gilipollas y tan pocas balas", "toma una madalena, ridículo", "gracias por ser un gilipollas, gilipollas", "qué lombrices te pican", "gano al guarro con qué guarro", "¿Pero tú vendes rosarios o que?", "Menosmola, tócame las bolas" entre muchas otras.