Una sombra se mueve bajo el mar. La medusa biónica de China inaugura una nueva era en el espionaje submarino
Deslizarse en silencio, observar sin ser vista. Esa es la misión de la medusa robótica creada por científicos chinos: un espía acuático casi invisible que imita los movimientos de un ser vivo. Equipada con inteligencia artificial y una cámara integrada, redefine el concepto de vigilancia en los océanos.