A priori, ningún político merece veracidad, ni nadie en general. La fe se practica en las parroquias y equivalentes de otras religiones. Para la vida pública cuentan los hechos.
#27 Y los hechos son que Iglesias se retiró tras perder estrepitosamente unas elecciones, que dijo que podemos no era ni de izquierdas ni de derechas, que un político que abandonaba su barrio se desconectaba de la gente, que un casoplón de medio millón era una obscenidad, que se quedaría como diputado en Madrid, que no haría como otros expolíticos "drogadictos" de la presencia pública, que el patrimonio de Arias Cañete (que ya casi iguala) era indecente, que no cobraría más de dos sueldos mínimos y luego se autodonaban la diferencia, que venía a acabar con los privilegios de la casta...
A priori, ningún político merece veracidad, ni nadie en general. La fe se practica en las parroquias y equivalentes de otras religiones. Para la vida pública cuentan los hechos.
Ni que hubiese cometido y confesado dos delitos fiscales.