Dum Dum Pacheco: «Los Ojos Negros éramos tan duros que hasta la ETA nos tenía miedo»
Un vagabundo duerme en el suelo del vagón tapado con una manta. Nadie le dice nada. La gente pierde la mirada en el vacío y dejan al hombre en el ángulo muerto. Ironías del suburbano, en Esperanza suben dos guardias de seguridad que le despiertan dándole un toque con la punta de la bota. Uno de ellos «le hace la cuenta» para que se levante. Como un púgil derrumbado sobre las cuerdas, el mendigo se apoya en los bancos y cobra aliento. Caerse ahora no le vendría bien. A unos pocos minutos de la estación de Canillas, José Luis «Dum Dum» Pacheco...