A este cacharro, que lo tuvimos también en la Guerra Civil española, los pilotos de los Bf-109 le tenían un poco de canguelo a pesar de que el cacharro no era rápido, y tampoco podía hacer picados pronunciados porque al ser tan corto se formaba un vacío alrededor del fuselaje que dejaba al timón sin aire para poder girar, sin embargo, en condiciones de vuelo normales podía girar en un esquina de forma que ningún caza alemán podía y se les escapaba, y al ser tan pequeño muchas veces era difícil…