Hace 2,800 años, Jerusalén enfrentó una sequía: así lograron superarla
Un hallazgo arqueológico precisa la construcción de la presa de Siloé en Jerusalén. Hace más de 2,800 años, los habitantes de Jerusalén enfrentaron un cambio climático severo caracterizado por sequías prolongadas e inundaciones repentinas. Para garantizar el acceso al agua, el poder de Judá —posiblemente bajo el mando del rey Joás o su sucesor Amasías— emprendió una obra de ingeniería monumental: fortificar el manantial de Gihón y redirigir sus aguas hacia el estanque de Siloé mediante la construcción de la gran presa del mismo nombre.