Gracias a la tecnología se descubren nuevas inscripciones en el lugar donde Jesús comió por última vez
Un equipo de investigadores, que incluye personal de la Academia Austriaca de Ciencias (ÖAW) y la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA), localizaron nuevas e “increíbles” inscripciones en la salad de la Última cena, lugar donde comió Jesús por última vez junto a sus discípulos. De acuerdo a los datos que recoge The Mirror US, gracias a los avances tecnológicos se logró descifrar unos 40 elementos considerados como grafitis en las antiguas paredes del Cenáculo.