Los arqueólogos no dan crédito: un pescador de truchas gallego tropieza con un tesoro gótico en mitad del río
Un pescador descubre una virgen gótica con casi 700 años de historia, escondida durante siglos bajo las aguas del Sar, gracias a un tropiezo casual. La escultura que encontró es un buen ejemplo del estilo gótico gallego. Una virgen más humana, cercana, menos rígida que las representaciones románicas anteriores. El niño se sienta sobre el regazo de su madre, rodeado de ángeles, en una escena que transmite afecto más que solemnidad.