Neurociencia del beso: por qué un acto tan simple puede cambiar tu estado emocional
Un beso, más allá de ser un gesto de afecto o pasión, activa complejos mecanismos biológicos que involucran sistemas físicos, neurológicos, endocrinos e inmunológicos. Este acto desencadena reacciones químicas que podrían compararse con una “vacuna emocional”, según Nora Alma Fierro González, investigadora del Instituto de Investigaciones Biomédicas (IIBO) de la UNAM. Desde el primer contacto de labios, se liberan neurotransmisores como dopamina, oxitocina, serotonina y endorfinas, sustancias relacionadas con el placer y la felicidad.