La última jirafa blanca del mundo es vigilada por GPS para protegerla de los cazadores
El personal de la reserva monitorea a la jirafa día y noche. Gracias al rastreador, pueden saber si se detiene en exceso, se aleja de su zona segura o se acerca a áreas de riesgo. Su hogar abarca un territorio de más de 160 kilómetros cuadrados, donde la vegetación ha mejorado gracias a las lluvias recientes, brindándole mejores condiciones de vida.