Techo a cambio de sexo: cuando el alquiler se paga en la cama
Buscar piso es desesperante. Encontrar algo que se aleje mínimamente de la noción de zulo, difícil. Que el alquiler no conlleve vender varios órganos y empeñar a tu primogénito, casi imposible. Según el portal especializado Idealista, el año pasado los precios del alquiler subieron de media un 18,4%. Los salarios pactados por convenio, se incrementaron sólo el 1,4%. Es decir, trece veces menos.